
Códigos
de Luz del cambio planetario 2012
"SAMAR"
El Código de Luz "Samar" representa el proceso de
cambio evolutivo para la humanidad
para los proximos años hasta el 2012.
(Canalizado por Jaswant Gurú)
La evolución del planeta
Tierra tal y como la conocíamos ha terminado. El cambio evolutivo
constante en espiral basado en el karma y la repetición que representa
la evolución de las especies y la conciencia a través de
las eras ha llegado a su fin.
El año 2008 es el cambio
de inflexión del planeta y su entrada en el tubo de ascensión
a las frecuencias de la quinta a séptima dimensión.
El año 2007 ha sido
el definitivo en el que se ha dado la última vuelta del karma tal
como lo conocíamos. Este año ha sido el año de la
implementación de los nuevos códigos de Luz de los que se
ha estado hablando desde hace décadas y que por fin han terminado
de llegar a través de las Puertas Estelares.
El año 2008 es el comienzo
del cambio de destino, una nueva dirección que ya no sigue el patrón
establecido sino que se trata de la evolución del planeta que culmina
en una rubrica del propio Dios. El Origen de Todo la Voluntad primigenia
que concibió la vida en este planeta y que ahora termina su obra
firmándola y cambiando el rumbo de los acontecimientos para terminar
el proceso de maduración del planeta.
SIGNIFICADO DEL CÓDIGO
LUZ
Fin del Karma planetario
Liberación de los condicionantes sociales, culturales, familiares
y religiosos
Finalización de los trabajos de ascesis propuestos como parte de
la evolución
Recuperación de la memoria anterior a las encarnaciones
Eliminación de las formas mentales que suplantan a Dios en todas
las religiones.
UTILIZACIÓN DEL CÓDIGO
"SAMAR"
Se puede utilizar en las meditaciones
o colocarlo cada vez que deseamos elevar una situación, una persona
o a nosotros mismos a la frecuencia de la quinta dimensión. Activa
los nuevos códigos del corazón Luz y eleva la Kundalini
hasta el sahasrara para la entrada en el mundo espiritual y la amplificación
del pensamiento unificado.
Maestro Jaswant
Gurú
ASCENSIÓN
A LA
QUINTA DIMENSIÓN

La ascensión
es básicamente un cambio de frecuencia y un cambio de foco de la
conciencia.
Nuestro cuerpo físico, las emociones, los pensamientos y el espíritu,
todo, está hecho de energía, combinándose de una
manera tal, que nos convierte en un ser único, en todo el universo.
Debido a que la energía que somos tiene una frecuencia, nosotros
la podemos cambiar.
Eso
es la ascensión. A medida que elevamos la frecuencia más
baja de nuestro cuerpo físico, éste se vuelve menos denso
e incorpora gradualmente energía de frecuencias más elevadas.
A medida que lo hace, verás cosas y pensarás cosas que no
te eran posibles antes. Literalmente te convertirás en un ser de
la quinta dimensión, operarás en la quinta dimensión
y trabajarás con seres de la quinta dimensión. Las frecuencias
más bajas, las del miedo y de la limitación, se derrumbarán
y vivirás en un estado que denominarías de éxtasis,
en unicidad con tu espíritu y con el espíritu de todos los
demás. Eso es la ascensión.
Nuestro planeta
y todas las especies de vida en él, estamos en el proceso de ascensión.
Ascensión significa que todas las formas de vida de primera y segunda
dimensión pasarán a formas de vida de tercera dimensión.
Los humanos, o formas de vida tridimensionales nos graduaremos ya sea
para el mundo de la cuarta dimensión, o, al de unidad de la
quinta dimensión. Esto dependerá de nuestro nivel de
evolución y de nuestra intención. La ascensión está
ocurriendo ahora, paso a paso, y continuará de una u otra forma,
ya que esa es la voluntad de todos.
La ascensión
no es reencarnación, ya que la reencarnación conlleva el
concepto de Karma: para que haya ascensión todo el karma debe haber
sido limpiado.
La ascensión
no significa la existencia como espíritu en mundos celestiales:
la ascensión es también física. El proceso cambia
el cuerpo físico al unificar en un solo ser el cuerpo y el espíritu:
Este ser es un ser perfecto de luz, en un cuerpo físico de luz.
Según Metatrón,
el aspecto más importante y emocionante del Cuerpo de Luz es
que este proceso de ascensión transforma nuestra envoltura física
en un vehículo apropiado para unirse completamente con nuestro
Ser Superior. Esta unión es creada por una serie de descensos
del Espíritu, los cuales están programados de acuerdo a
la cantidad de Luz que somos capaces de mantener en nuestras células
lo cual ocasiona que a mayor cantidad de Luz en nuestro cuerpo físico,
menor será la densidad del cuerpo.
Hacia el final
del proceso de conformación de nuestro Cuerpo de Luz, justo antes
de la ascensión, nos uniremos completamente con nuestro Ser Superior.
A medida que el Espíritu desciende, todas las áreas del
alma y del espíritu de nuestro Cuerpo de Luz se integran a nuestro
físico y cuenta con un mecanismo especial en cada capa, para
atraer hacia nosotros todas las experiencias humanas que nos restan para
ayudarnos a progresar. Esto trae aparejado además, la conexión
en cada nivel con maestros y con regalos espirituales que siempre
el Dios Padre/Madre quiso darnos y que no podía porque nosotros
negábamos su acceso.
Metatrón
señala que existe un espacio vacío al final de cada nivel
del Cuerpo de Luz el cual llama "la muerte del ego", y puede
manifestarse como una depresión, o un sentimiento de vacío.
Este espacio vacío debe ser usado como una parada de descanso
antes de continuar con nuestro viaje. Este vacío es un lugar
energético donde no existe nada, y donde podemos reconstruirnos
sobre nuevas bases antes de movernos al próximo nivel. El vacío
es una cámara de integración, donde podemos descansar y
formar la hermosa mariposa que seremos en la próxima etapa.
Las primeras
seis capas del Cuerpo de Luz fueron estructuradas para un cambio gradual
en todos los niveles, con despertares espirituales regulares acompañados
con los cambios físicos, mentales y emocionales. A partir del séptimo
al décimo nivel del Cuerpo de Luz, el proceso cambia y se focaliza
en un área de nuestra experiencia.
Por ejemplo, en el séptimo nivel la mayoría de nosotros
experimentamos el primer descenso del espíritu, y un despertar
espiritual muy notable. Con el despertar puede que hayamos manifestado
clarividencia, clariaudiencia, o conciencia kinestésica de la energía.
Estoy hablando de este nivel en pasado, puesto que en la actualidad el
planeta está pasando al noveno nivel. El estar a un nivel vibratorio
más bajo que el del planeta donde se está, es una experiencia
muy dolorosa para aquellos que están bajo el octavo nivel. (los
niveles no son las dimensiones que luego veremos)
Si estuviésemos
en los niveles inferiores, no tendríamos interés por ejemplo,
por leer sobre temas espirituales. El octavo nivel del Cuerpo de Luz
produce cambios extremos en el cuerpo. Son muy comunes los síntomas
similares a cuadros virales. Durante este nivel, podríamos manifestar,
por ejemplo, resfríos recurrentes, dolores de cabeza (detrás
de los ojos) debido a que los canales para la luz del nervio óptico
se conectan, activándose la glándula pineal, dolor de oídos
debido a que las estructuras de los oídos se conectan para decodificar
las transmisiones de luz; o exceso de transpiración o diarrea a
medida que las células de nuestro cuerpo pierden densidad.
El noveno nivel
es acerca de integrar en nuestra vida física los cambios espirituales
desde el séptimo nivel y los cambios físicos del octavo
nivel. En el noveno nivel, las relaciones son el foco, puesto que
es a través de ellas ponemos a prueba los cambios que han ocurrido
dentro de nosotros. Podremos sentir que cualquier relación basada
en el control o manipulación se torna intolerable, por lo cual
muchas relaciones terminan durante esta fase. También podremos
sentir que nuestro trabajo en el mundo cambia a medida que integra nuestra
nueva identidad.
El vacío
del noveno Cuerpo de Luz puede ser muy doloroso, puesto que después
de tanto focalizarse en relaciones, se requiere finalmente que estemos
solos con nosotros mismos con nuestro Ser Interior, que es la relacion
más importante que tenemos. El noveno nivel termina (y algunas
veces comienza) con masivos descensos, entregándonos aún
a otra relación, repitiendo el proceso hasta que finalmente "aprobemos
el examen" y nos liberemos.
Al comienzo
del décimo nivel la vida se siente nueva, y sentimos haber nacido
nuevamente.
El décimo
nivel es el comienzo del despertar espiritual que nos llevará
a la maestría de las habilidades propias de los maestros y adeptos.
Estas habilidades, de regalos del espíritu, se harán
más fuertes a medida que nos despejamos energéticamente.
En el décimo nivel, nos focalizaremos en manifestar estos regalos
espirituales, para luego integrarlos en nuestra vida física diaria.
Nuestro regalo espiritual más grande será el primero en
manifestarse en el décimo nivel, y los regalos restantes se manifestarán
después en forma gradual.
Esta es la
estructura energética que todos nosotros debemos crear en nuestros
cuerpos de energía durante los décimos y undécimos
niveles del Cuerpo de Luz. Esto nos permitirá hacer milagros tales
como manifestar el pensamiento en realidad física.
El undécimo
nivel del Cuerpo de Luz es una progresión natural desde el
décimo, y muchas veces esta transición es tan fácil,
que ni se nota. Las habilidades espirituales continúan creciendo
y el cuerpo físico empieza a cambiar en apariencia. Nuestro
cuerpo físico se hace luminoso, y se ve muy hermoso. Tendremos
amigos y conocidos que nos dirán que nos vemos más jóvenes,
o incluso, que hemos cambiado de una forma que no se puede definir.
El undécimo
nivel trae niveles más profundos de procesamiento de nuestros problemas
emocionales. En este nivel debemos enfrentarnos a todas nuestras
creencias y formas de pensamiento sobre la muerte y la pérdida.
Podemos crear desilusión, o incluso encontrarnos creando nuestros
miedos más ocultos en nuestra vida física de tal forma que
al experimentarlos, los podamos limpiar. Cualquier energía guardada
en el cuerpo emocional o mental después de haber completado el
décimo nivel, debe ser liberada al cuerpo espiritual en el undécimo
nivel. Si no resuelvemos estos problemas en el décimo nivel,
los manifestaremos en nuestra vida en el undécimo nivel. Pero,
realmente no tenemos que temer a nada más que al miedo mismo cuando
estemos en el undécimo nivel.
El duodécimo
nivel del Cuerpo de Luz es la Ascensión. Esta marcada con el
movimiento del Merkabah al centro del corazón de nuestro cuerpo.
La forma más fácil de definir el Merkabah, es como una bola
dorada de Luz. Es nuestro vehículo de ascensión, y se
produce una iniciación cuando se activa. Ese evento es el comienzo
de nuestra ascensión personal al mundo de unidad de la quinta dimension.
Ascenderemos cuando
estemos listos, ya sea solos, o como parte de un grupo, o como parte de
un cambio planetario a venir. En todo caso no existe un solo período
para la ascensión. A nivel individual hay ascensiones ocurriendo
cada día.
¡Prepárate para la tuya!
PORTALES
INTERDIMENSIONALES
Primera Puerta Dimensional:
Se abrió el 11 de enero de 1992, en cuya fecha se conoció
por primera vez la frecuencia del Portal 11:11. El cilindro maestro
se sembró en Egipto en la zona de las pirámides. Su vibración
era entender e integrar que el ser humano y su alma son uno solo, es decir
una sola unidad. Esta frecuencia vibratoria nos permitió la comprensión
y el inicio de la unidad en cada uno de nosotros. Corresponde a la ENTREGA.
Por Entrega se entiende que la persona se "entrega" a su propio
proceso de unificación.
Segunda Puerta Dimensional:
Se abrió el 5 de junio de 1993, en Ecuador, en la cúspide
del Volcán del Pululagua. Su vibración nos obsequiaba el
conocer el amor impersonal de Dios en acción, para poderlo diferenciar
del amor condicionado del ser humano. Esta frecuencia vibratoria nos permitió
comenzar a abrir la puerta de la energía crística en nuestro
corazón. Corresponde al Corazón único. Con esta energía
nos entregamos a nuestro proceso de sanación, principalmente a
nivel emocional y mental.
Tercera Puerta Dimensional:
Se abrió el 17 de agosto de 1997, en Montana USA. Su vibración
fue el poder unirnos con toda la creación eliminando el aislamiento
e integrándonos al universo que nos rodea como seres universales
y no aislarnos en un planeta olvidado. Corresponde al Ojo Único.
Sólo si hemos sanado nuestro corazón seremos capaces de
"ver" más allá sin juicios y comprendiendo cada
situación. Esta energía nos ayuda a reactivar nuestros sentidos
internos.
Cuarta Puerta Dimensional:
Se abrió el 11 de agosto de 1999, en Tahití. Su vibración
nos permitió integrar las 3 vibraciones de las 3 primeras puertas,
es decir, la energía de la unidad personal con la del amor impersonal,
y con la energía de la unidad con el universo. Con esta apertura
se cerró, con broche de oro, el siglo XX y así lo viejo
empezó a desaparecer energéticamente. Corresponde a la Reconfiguración
de nuestro Laberinto Evolutivo. En este punto, luego del trabajo con las
energías de las puertas anteriores, tenemos un campo energético
limpio de densidades y con círculos karmáticos cerrados.
Esto nos permite iniciar el proceso de elevación de nuestras frecuencias
vibratorias, dando paso a un proceso de regeneración celular y
de despertar de memorias celulares.
Quinta Puerta Dimensional:
Se realizó el 19 de octubre del 2002, el cilindro maestro se
ubicó en la isla grande de Hawai. Su vibración nos obsequió
la energía de la Libertad Personal. Esta puerta simboliza la Liberación
Personal, nuestro surgimiento como seres nuevos mas auténticos
en una alegre celebración de nuestro pasaje triunfal a través
de los fuegos de la iniciación y a través de los trastornos
del cambio tanto interno como externo. Esta quinta puerta tiene una energía
muy diferente a las de las demás puertas anteriores ya que es extremadamente
independiente, menos posicionada y más libre de requisitos. Hay
una energía de espontaneidad, celebración, expansión.
Esto nos lleva hacia nuevos niveles de conciencia. La energía de
esta Puerta nos conecta con nuestro Compromiso de Misión.
Sexta Puerta Dimensional:
se realizó el 29 de mayo de 2004, en Irlanda. La clave de la
sexta puerta es Tierra Única / Ser Único. Luego de la Libertad
Personal viene la Responsabilidad. Esta no es el viejo tipo de responsabilidad
en la cual estábamos cargados con un gran peso. La Responsabilidad
de la Sexta Puerta tiene que ver con elegir conscientemente tomar nuestro
lugar dentro de nuestro Ser Único y anclar la Unicidad. Comenzar
a vivir nuestra vida con nuestro ser completo. Es la habilidad de responder
con honestidad integridad y compasión a cualquier situación
que se nos presente.
Durante los meses de mayo
a octubre 2004, entre las activaciones de la 6º y 7º puerta,
fuimos bombardeados con una profusión de cosas por afrontar. Mucho
de nuestro énfasis fue puesto en remodelar, revisando el pasado,
modificando los patrones de nuestro pasado, para que no se sigan repitiendo
a si mismos. Al hacer esto, nos encontramos con temas, situaciones, gente
y hábitos del pasado que fue necesario afrontarlos con nuestros
seres futuros expandidos, los cuales ya se han anclado en la Realidad
Mayor y afrontando las cosas de manera totalmente nueva, concientes de
que somos parte del Ser Único. A medida que fuimos haciendo esto,
nos encontraremos con que las olas que emanaban de nuestro pasado y que
continuaban afectando nuestras vidas eran dramáticamente alteradas.
Una nueva resonancia estaba llegando hasta nosotros desde ese pasado,
la cual nos liberaba de los viejos patrones y pautas, de una vez por todas.
La Sexta Puerta Dimensional
fue el Punto Medio del Portal 11:11, se había completado la
mitad de nuestro viaje por el Portal del 11:11. El viaje a través
del Portal 11:11 no se trata ya sobre la "ascención o de "ir
a casa", sino que, nos comenzó a hablar de ser Real y vivir
la Realidad Mayor aquí y ahora. Fue el punto donde las energías
se voltean de adentro hacia afuera. Las primeras seis Puertas Dimensionales
estuvieron bajo la resonancia del 11, el cual significa ANCLANDO LO NUEVO.
Las últimas cinco Puertas estarán bajo la resonancia del
Numero Maestro 22 que significa CREANDO LO NUEVO y CONSTRUYENDO SOBRE
LO NUEVO.
Con la energía de la
Sexta Puerta, la gente comenzó a escoger concientemente el entrar
en su Ser Único. Una vez hecho esto, el siguiente paso fue para
nuestro Ser Único el ESCOGER COMO UNO caminar en el planeta Tierra,
asumir la responsabilidad de ayudar a conducir el planeta, la humanidad,
todas las criaturas vivientes, los elementos, etc.
. hasta su siguiente
nivel que es la Unidad.
Así, la UNICIDAD fue
uno de los elementos clave de la Séptima Puerta Dimensional. Un
poderoso cambio tuvo lugar a nivel interno en la estructura del Portal
11:11. Y ese mismo cambio ocurrió en cada ser consciente, es decir,
mientras que el "yo" fue la clave para trabajar con las energías
de las primeras seis puertas, con la Séptima Puerta mi Ser comenzó
a emerger desde el interior del Ser Único, para que las Activaciones
de las futuras Puertas puedan ser producidas, dadas a la luz, procreadas
por todos nosotros como Uno.
El significado de esto es vasto
y lo abarca todo. Esto tiene un efecto directo sobre aquellos seres de
la Primera y Segunda Olas. La gente de la Primera Ola ha estado en la
Tierra por un largo tiempo y ha adquirido mucha experiencia, conocimientos
y también fatigas terrestres.
La gente de la Segunda Ola
es nueva y fresca. Ellos llegaron para CREAR LO NUEVO. Y ellos han
tenido que esperar un largo tiempo hasta que lo Nuevo fuera anclado. Esto
les ha causado mucha impaciencia, frustración y aburrimiento, mientras
interminablemente esperaron y se preguntaron por que ellos estaban allí
cuando no había nada real que hacer.
Bien, la energía de
la Sexta Puerta hizo girar, cambiar, cada cosa alrededor y con la Séptima
Puerta llegó el tiempo de pasar el "testigo", el "cetro",
esto significa que la gente de la Primera Ola se movió desde el
Haciendo (el énfasis en Hacer) al Siendo (el énfasis en
Ser), mientras los de la Segunda Ola comenzaron a moverse desde el Experimentando
al Haciendo. Este fue el único tiempo en el cual la Primera y Segunda
Olas trabajaron juntas desde un lugar de perfecto balance y equidad.
Séptima Puerta Dimensional:
se realizó el 31 de octubre del 2004 en la India. La clave
de la séptima puerta es el SER UNICO. Explicado de manera simple,
nuestro Ser Unico es un ser viviente, un ser orgánico
NOSOTROS
COMO UNO SOLO. Cada cosa es una Parte de la Unidad que nosotros conocemos.
Vernos a cada uno de nosotros como rayos de la Estrella del Uno. Una vez
que nosotros nos identificamos a nosotros mismos como "parte del
Uno", un profundo cambio tiene lugar en lo profundo dentro de nosotros.
Nosotros podemos sentir y ver nuestro intrínseco entrelazamiento,
conexión, con cada cosa. Nuestra compasión se libera y nuestras
percepciones se expanden. Los velos se disuelven. Comprendemos que no
somos solo individuos aislados, luchando por salir adelante. No servimos
por mas tiempo al planeta solo "ocupándonos de nuestro asunto".
De repente, podemos sentir el poderoso soporte de nuestro vasto Ser Único,
el cual está siempre con nosotros. Entrelazados, juntos, nos apoyamos
uno al otro; nos cuidamos el uno al otro. Como el lema de los Tres Mosqueteros:
"Todos para Uno y Uno para Todos". No estamos más solos.
No nos sentimos más, carentes de poder, impotentes. No estamos
por más tiempo separados.
En la medida en que más
y mas de nosotros despertamos a nuestra inherente Unidad, el Ser Único
se acelera y cobra vida. El gigante dormido se despierta
Nuestro
Ser Único es la llave para nuestra futura evolución. Es
la vía mediante la cual nosotros nos liberamos de los ganchos de
la dualidad. Y es lo suficientemente fuerte como para disolver la ilusión
de la dualidad de una vez por todas.
A medida que entramos en nuestro
Ser Único, nos volvemos seres más verdaderos, ya no estamos
más encasillados en nuestros marcos de limitadas definiciones,
que nos mantenían prisioneros de la dualidad. En cambio, somos
capaces de aceptar plenamente y abrazar nuestra humanidad y aceptar plenamente
e incorporar nuestra vastedad, emergiendo juntos, volviéndonos
verdaderamente REALES Y VIVOS.
Un elemento que aflora durante
este tiempo para impedirnos el dar cuerpo, encarnar, a nuestro Ser Único,
es el Egotismo, nuestro Ego Espiritual. La sensación de que ya
lo conocemos todo y la extrema resistencia a encarar la posibilidad de
tener que dejar algunas áreas de nuestra arduamente ganada maestría
espiritual, para poder abrazar algo mas vasto. Aunque muchos de nosotros
hemos estado sirviendo al planeta durante muchas vidas, ahora necesitamos
llegar todos abiertamente y servir como Uno.
Existe también el miedo
a lo desconocido. Muchos de nosotros nos hemos preguntado por que necesitaríamos
ir hacia reinos desconocidos de lo invisible, cuando ya tenemos familiaridad
y maestría obvias en nuestras viejas situaciones.
Todavía hay otro impedimento
para entrar plenamente en nuestro Ser Único y es nuestra ansiedad
y preocupación financieras. Nos hemos vuelto tan enfrascados, absortos,
en tratar de sobrevivir, que, a menudo, no podemos ver el bosque tras
los árboles. Pero, es precisamente en el momento de saltar hacia
un nuevo nivel de mayor expansión cuando nosotros alcanzaremos
resultados financieros y creativos.
La elección que tenemos
delante de nosotros va mas allá de preguntarnos "¿Queremos
estancarnos, permanecer donde estamos o queremos crecer?". Esta necesidad
de ir mas allá se debe al tiempo critico en el que vivimos, cuando
el destino del planeta esta siendo determinado. Estos son Grandiosos Tiempos
que requieren Grandeza en la Acción y Grandeza del Ser.
Octava Puerta Dimensional:
11 de Febrero del 2007 desde Mallorca, España. La Octava Puerta
es la activación más importante del Portal 11:11 desde la
apertura original del Portal 11:11 en 1992. Debido a ello habrá
DOS activaciones una en el 2007 y otra en el 2008. El tema principal
de la primera activación de la Octava Puerta es: EL DESPERTAR
DEL CORAZÓN DEL LOTO - EL INGRESO AL MUNDO DEL LOTO.
El Corazón del Loto
es nuestro nuevo cuerpo emocional, en un nivel más allá
del Corazón del Uno. Al despertar nuestro Corazón del Loto,
muchos elementos que percibíamos como separados se fusionarán
en uno solo.
La Octava Puerta significa
la fusión del logro de nuestros más íntimos deseos
personales, ingresando en nuestro verdadero destino y propósito
al mismo tiempo que servimos al Uno. El Corazón del Loto es nuestro
nuevo cimiento. Todos nuestros propósitos futuros se construirán
sobre este cimiento. Hemos ingresado al estado del Tiempo Correcto y Lugar
Correcto. Una vez que nuestros nuevos cimientos son creados, podemos ingresar
al Mundo sutil del Loto, el reino del amor más puro y verdadero.
El Amor del Loto entonces, se activa dentro de nosotros. Es el AMOR más
fuerte y verdadero que jamás hayamos conocido.
La grandeza de este tiempo
nos llama a ponernos de pie, juntos, orgullosamente, dando cuerpo a nuestro
Ser Único. Alinearnos concientemente, todos nosotros, como Uno.
Para mostrar al mundo nuestro magnifico Ser Único en Acción.
La experiencia del cilindro
maestro no es para todos. Todo ocurre en un nivel muy elevado con explosiones
ocasionales de intensidad extrema. Debemos ser REALES y VERDADEROS. Todo
aquello diferente a lo anterior, puede ser magnificado hasta desaparecer.
También hay una inmersión en niveles profundos de AMOR,
a los cuales no habíamos tenido previamente acceso. Debido a lo
anterior, esta experiencia no es apropiada para todos.
PROCESO
DE
ASCENSIÓN

I. Identificación
del objeto. Inicio. Reconoces el deseo de unificación con el
Ser Superior y el Dios/Diosa/Todo Lo Que Existe seguido por el inicio
de la acción que conduzca a este fin. Se producen invocación,
receptividad y compromiso con el objetivo. Inicias tu primera sesión
Ka. El cuerpo Ka podría describirse como el vehículo en
el que el Yo Superior desciende a la materia y en el que asciende junto
con el cuerpo a dimensiones superiores. Ka puede describirse como el circuito
eléctrico o el cuerpo de luz cuya función es anclar y mantener
la forma de tu Presencia Crística.
II. Polaridad, inteligencia
y desafío. Tiene lugar el reconocimiento de la necesidad de
la acción que empieza a generar el equilibrio de la polaridad del
masculino/femenino internos y externos. Despejas emociones y temas relativos
a la falsa separación, conflicto y dualidad. Se produce una armonía
incipiente aunque el Ka todavía está luchando con las resistencias
del ego.
III. Flujo rítmico.
Se genera un nuevo nivel en que las trabas se reducen cuando el ego cede
favor de tu intención divina. La energía Ka fluye más
fácil y continuadamente. Medida, definición. Se asimilan
lecciones de discernimiento y capacidad de mantenerse enfocado en disciplina
y determinación. Se pone a prueba tu dedicación espiritual
a tu meta de ascensión y llegar a se uno. Cristo ha dicho que la
pregunta espiritual que dispara esta activación es: "¿Hay
algo que valga la pena amar en este momento?" Se reevalúan
las prioridades y, a medida que eliges la forma adecuada, el Ka se abre
camino cada vez más contundente y permanentemente.
V. Estar centrado. Poder
divino. A medida que aceptas tu verdadera identidad sin negar tu humanidad,
te vas despojando del ego y de identidades pasadas. La energía
Ka empieza a sanar más profundamente el sistema nervioso como resultado
de este despojamiento y aceptación. Se vislumbran una nueva madurez
y serena sabiduría.
VI. Equilibrio. El compromiso
de vivir la vida plenamente a todos los niveles genera un equilibrio y
un abandono de la resistencia a los sentimientos intensos. Comienzas a
sentir el Yo Superior siempre conectado con el cuerpo. Ka y kundalini
fluyen de forma sincronizada, armónica y continuadamente. Se acelera
el ritmo de despejamiento de las células.
VII. Canalización
de energías de dimensiones superiores. Se acentúan la
renovación y sanación del alma. Empiezas a recordar el mito
de tus auténticos orígenes. El enlace estelar Ka desencadena
un mayor acceso a realidades multidimensionales. Ahora te comprendes y
te perdonas más intensamente.
VIII. Resonancia armónica.
El amor a ti mismo
y un amor incondicional hacia los demás integran tu realidad. Ya
no es posible atribuir culpas. La compasión sin lástima
se intensifica y así materializas tu desapego. Se desvelan los
temas esenciales. Te sientes impulsado armónicamente por ti mismo,
sintiéndote Uno con el Creador. Es el sonido de una voz de amor.
La resonancia de Ka trasciende tiempo y espacio generando más recuerdos
instantáneos de tu propia verdad divina.
IX. Realización.
Se terminan de romper las pautas kármicas negativas. Actúas
desde el Ser. Dejas de "hacer esfuerzos" y de "intentar"
para darte cuenta de que "eres aquello que buscas". Has aceptado
la responsabilidad de ser dueño de tu propio Ser. Se mantiene el
nivel de los canales y del flujo Ka. Estás plenamente comprometido
a alcanzar tu propio destino supremo, que es servir a Todo Lo Que Es.
X. Manifestación
de la meta. Te fusionas plenamente con el Yo Superior dentro del cuerpo.
Se despeja toda creencia en tus propias limitaciones. El Ka, y el kundalini
del cuerpo, así como el Yo Superior se sincronizan continuada y
armónicamente. Los que estén dispuestos a verlo reconocen
en ti tu auténtico yo y vives plenamente tu objetivo superior.
XI. Disolución y
absolución. Se disuelve todo aquello que no sea esencial. Se
produce una entrega total a tu propia iluminación con la liberación
de las últimas resistencias. Se examinan todas las metas y los
elementos relacionados con ellas, desechando los que no se ajusten a la
Voluntad Divina. El Ka se fusiona a nivel celular y se hace cada vez más
ligero. Se activa el cuerpo de luz.
XII. Universal. Tu autonomía
cede todo el control a la Voluntad Divina de la conciencia colectiva superior
(porque tu voluntad se vuelve una con la Voluntad Divina). Tu dedicación
es absoluta, automática y tu único deseo. El Ka ha completado
su vínculo con las estrellas y galaxias, cerrando el círculo
al conectarse con Dios/Diosa/Todo Lo Que Es, así como con el yo
futuro en Cristo de todo ser encuadrado en niveles inferiores al tuyo.
XIII. Trascendencia.
Has alcanzado la conciencia Crística y puedes ascender cuando lo
desees.
A fin de completar todo el proceso,
debes embarcarte en el camino de olvidar y recordar,
de abandonar y abandonarse a Dios/Diosa/Todo Lo Que Es
y una total dedicación a la purificación y trascendencia
del ego...
Cuando no quede más que el yo, amando incondicionalmente, rendido
e iluminado,
es cuando empieza el verdadero trabajo. (Amorah Quan Yin)